Este postre es perfecto para aquellas ocasiones en las que invitas a tus amigas a cenar a último momento. Con muy pocos ingredientes (que puedes comprar en el mercadito de la esquina) podrás sorprender a todas tus amigas y demostrarles que, aunque no tengas mucho tiempo, eres toda una experta culinaria. ¡Toma nota!

¿Qué se necesita? Un pionono, 200 gramos de dulce de leche, 200 gramos de mermelada de frutilla, una taza de azúcar, cinco cucharadas de agua, un kilo de frutillas, diez bananas, 500 gramos de crema pastelera y 250 centímetros cúbicos de leche.

¿Cómo se prepara? Cortar el pionono en 4 discos del tamaño del recipiente a utilizar que debe ser redondo y alto. Untar uno de los discos con dulce de leche, cubrirlo con otro y acomodar en el fondo del recipiente. Hacer un almíbar con el azúcar y el agua; cortar las frutillas en cuartos y las bananas en rodajas; pasar las frutas por el almíbar tibio y acomodar la mitad de ellas en capas intercaladas sobre el pionono: primero frutillas y después bananas. Volcar sobre la fruta la mitad de la crema pastelera bien fría (puedes comprar las mezclas para crema pastelera así es mucho más fácil) y pasarle la espátula para que quede parejo. Cubrir con otros dos círculos de pionono untados con la mermelada de frutillas; acomodar las frutas, esta vez intercaladas entre sí; cubrir con el resto de pastelera; emparejar y reservar en la heladera por al menos seis horas hasta quede firme. Decorar con copetes de la crema batida a punto chantillí y frutillas enteras.