En esta ocasión te traemos un ingrediente indispensable de la pastelería: la ricota. Sin embargo, esta receta te la ofrece en un nuevo formato ¡súper original!

¿Qué se necesita? 500 gramos de ricota, 250 gramos de queso mascarpone, 150 gramos de azúcar, tres cucharadas de ron, 250 centímetros cúbicos de leche, 500 gramos de frutas de estación, dos cucharadas de azúcar impalpable y hojas de menta.

¿Cómo se prepara? Poner la ricota en un colador para escurrir el exceso de líquido. Luego, mixearla o licuarla junto al mascarpone, el azúcar y el ron para conseguir una consistencia suave y homogénea. Por otra parte, batir la crema bien fría hasta obtener picos suaves e incorporarla a la mezcla de ricota con movimientos envolventes.

Distribuir la preparación en copas y llevarlas a la heladera por al menos dos horas, o mejor aún de un día para el otro.

Una hora antes de servir el postre, limpiar la fruta elegida (frutilla, kiwi, ciruela, manzana), cortarla en cubos, espolvorearla con el azúcar impalpable y distribuirla en las copas sobre la crema de ricota. Decorar con hojitas de menta y listo… ¡A probar!