En esta oportunidad te proponemos un postre súper liviano para terminar una comida pesada. El dato: puedes consumirlo también en el desayuno, ¡te dará todas las fuerzas para empezar el día!

¿Qué se necesita? Seis galletitas de granola, tres duraznos, 100 centímetros cúbicos de crema de leche, tres cucharadas de azúcar impalpable, seis cucharadas de dulce de leche y nueces.

¿Cómo se prepara? En un vaso de boca ancha, poner en el fondo la mitad de 1 galletita de granola partida en trozos grandes.

Cubrir con medio durazno fresco sin piel, o de lata, cortado en cuartitos.

Luego, poner una cucharada generosa de crema batida con el azúcar a punto chantillí y bien fría; cubrir con el resto de la galletita, agregar una cucharada de dulce de leche y espolvorear todo con nueces picadas a gusto. ¡Qué lo disfrutes!