Madrid, 10 feb (EFEAGR0).- Sorprender a tu pareja de una manera original en San Valentín y sin que resienta el bolsillo es el objetivo de algunas cadenas hoteleras, bodegas y fogones que han señalado a Efeagro que esperan, al menos, igualar la ocupación del año pasado que se cifró entre un 60 y un 70 %.

Propuestas de lo más variopintas prometen grandes dosis de sensualidad para celebrar el Día de los Enamorados con menús afrodisiacos, baños en vino y oro, y pueblos deshabitados o cuevas romanas se plantean este año como escenario de la celebración con el objetivo de sorprender a los clientes.

Fuentes hoteleras han indicado a Efeagro que celebrar este 14 de febrero puede resultar “más original” si los enamorados deciden dormir en un convento del siglo XVI en Baeza y disfrutar de las catas de aceite de la zona.

Pero si lo que prefiere es celebrar San Valentín bañado en vino y mimando su cuerpo, bodegas de reconocido prestigio han apuntado a Efeagro que una cita con la vinoterapia, a base de tratamientos naturales generados en los viñedos del entorno, es casi imprescindible en estas tierras castellanoleonesas.

Entre las opciones más románticas y románicas, pasar la noche en un conjunto arqueológico en una tumba romana convertida en casa cueva es uno de los destinos más innovadores para compaginar la celebración y aprovechar para conocer los alrededores de Sevilla.

Más cerca, en la Rioja Alavesa, hay propuestas que combinan vivencias enológicas y de relax de cuerpo y mente que incluyen tratamientos tan sugerentes como “romanticismo con uva y fresa”, baños con extractos de vino y “envoltura corporal pasión y vino” y “masaje a dúo con aceite caliente de fresa y uva”.

Si la elección es el silencio y la tranquilidad, los enamorados pueden pasear por un pueblo abandonado y disfrutar en la localidad soriana de Valdelavilla de una oferta gastronómica especial para la fecha.

El menú que proponen, además de “corazón de hojaldre relleno de ensalada y suspiros de amor”, es un buen guiso de cuchara de la zona, con un desayuno de mantequilla dulce y, por unas horas, tranquilidad y muchos paseos.

Pero San Valentín también puede ser una buena disculpa para apuntarse a una carrera popular convocada, especialmente para la ocasión, como la de la villa marinera de Tazones.

En esta localidad asturiana adelantan los festejos del santo del amor al próximo fin de semana para invitar al deporte y a la buena mesa a base de pescados, mariscos y buena sidra.

Y si se está soltero, pero no se resiste a esta celebración, hay una propuesta para “singles” en una vieja casona montañesa al pie de la playa del Sardinero que ofrece cinco citas consecutivas previas al día 14, que no son ni más ni menos que cinco cenas con recetas para enamorarse en este año bisiesto.

La otra cara de esta fecha idílica la protagonizan los que reivindican su “odio a San Valentín”, y que han organizado para la velada del día 14 una cita muy especial para celebrar este santo al que tachan de “cursi”.