¿Es tu primera cita con el chico que te gusta y no puedes con tus nervios? Después de tanto tiempo por fin has conseguido que te invite a cenar y no quieres arruinar el encuentro estando demasiado nerviosa. ¿Qué puedo hacer? ¿Cómo me tengo que comportar? ¿Y si se producen esos incomodísimos silencios? A todas se nos han pasado por la cabeza estas y un sinfín de preguntas más en nuestra primera cita. No eres la única y los nervios que tienes son mucho más normales de lo que crees, pero debes relajarte porque en ocasiones ese estado puede jugarte una mala pasada. Trata de simplificar la situación para que tus nervios no se disparen. ¿Cómo hacerlo? Aquí te lo decimos:

1- Outfit: Lo primero de todo y algo muy importante es elegir la ropa que te vas a poner para la ocasión. Por favor, no experimentes. Es decir, la primera cita con el chico que te gusta es mejor ir sobre seguro y con un conjunto con el que te sientas cómoda. Ese outfit con el que sabes que vas a estar impresionantemente arrebatadora y además, cómoda. Te gustas y lo mejor, sabes que a él también le gustarás. Elige ese conjunto con el que te sientes 100% segura de ti misma. Este tip lo hacemos extensivo al maquillaje y calzado.

2- Sé natural: Compórtate tal y como eres. No trates de aparentar absolutamente nada porque al final, todas las vendas se caen. Si él te ha invitado a salir, es porque le has gustado desde un principio, así que relájate porque el paso más importante ¡ya lo has dado!

3- No tengas expectativas: Lo mejor es no pensar “qué pasará”, “de qué hablaremos”, “por qué, o por quién le pregunto”, “qué hago si me quedo demasiado tiempo en silencio”… ¡Olvídate! Esto no es un examen, es una cita con el chico que te gusta. ¡Disfrútala! Deja las expectativas a un lado y trata de pasar un buen rato. Si sale bien, fantástico y si no sale bien, será bueno también porque sabrás que no era el chico para ti. Sé práctica. De una manera o de otra saldrás ganando.

4- La tila como mejor aliado: Tampoco nos hagamos las “superwoman”; si ves que esos nervios se están descontrolando más de la cuenta, recurre al armario de las tilas. Relájate, siéntate y tómala con calma. Las infusiones de manzanilla y melisa son fantásticas.