La cantante y la mediática coincidieron con un mismo look en diferentes ocasiones. Se trata de un vestido azul de Givenchy con escote en V que cuesta unos 1057 dólares.

Rihanna lo eligió para el funeral de abuela Dolly, que murió de cáncer hace un par de semanas en Nueva York. Lo combinó con unas sandalias doradas de Miu Miu, pelo recogido y lentes de sol.

Por su parte, Kim optó por este hermoso vestido para una ocasión más festiva: la apertura de su local Dash en Los Ángeles, y lo acompañó con stilettos de pitón de Louboutin.