Uno de los temas que siempre se habla en pareja es la posibilidad de tener un bebé. Sin embargo, puede ser que uno de los dos no se sienta preparado para una responsabilidad tan grande. Si este es tu caso y tú quieres tener un hijo pero tu pareja se niega, esto es lo que podrías hacer.

¿Por qué ocurre esto?

Es completamente normal que cuando estamos en pareja deseemos tener hijos. El problema surge cuando una de las partes se obsesiona con el tema, esto puede indicar que siente que la relación es inestable y desea crear un lazo más fuerte mediante el nacimiento de un bebé, o cuando uno de los dos no quiere. 

Es factible que exista la esperanza de que el hijo le proporcione la estabilidad emocional que hasta el momento resulta inexistente en la relación. Sin embargo, el otro miembro de la pareja puede no sentir el mismo deseo de paternidad y esto se deba a diferentes factores como la ausencia de confianza en sí mismo, los problemas económicos, el interés por otro tipo de instancias en la vida como el estudio o el progreso en el trabajo. Inclusive puede pasar que no se sienta capaz de cuidar a un bebé y piense que no será un buen padre en un futuro.

¿Qué se puede hacer para solucionarlo?

Cuando uno de los dos miembros de la pareja no está listo aún para tener un hijo, es importante que ambos se sienten y conversen sobre sus sentimientos. En el caso de que no sea posible llegar a un acuerdo en el momento, una buena idea es recurrir a la terapia de pareja o solicitar ayuda profesional por separado para encontrar cuál es la raíz del problema y arribar a un acuerdo que los beneficie a ambos.

Algo muy importante es que tanto tú, que deseas tener un bebé, y tu pareja que aún es reticente a ser un futuro padre, entiendan que hay algo muy importante en juego y que la decisión de formar una familia deberá surgir por un acuerdo previo entre ambos.

Nunca renuncies a tu deseo de ser madre, pero debes comprender que si tu pareja no se siente listo, no puedes obligarlo. Según los especialistas, la mayoría de las personas que se niegan a la paternidad, con el tiempo comprenden que tener un hijo es algo natural y se transforman en padres (o madres) muy cariñosos para con sus pequeños.

Es importante que seas paciente con tu pareja, porque no siempre los sentimientos son los mismos y muchas veces sucede que la responsabilidad por algo tan importante como es la paternidad los abruma, pero tarde o temprano ese deseo tan maravilloso que es el formar una familia puede surgir de forma natural.

Pero ¿si él te dice que no quiere tener hijos? Entonces, puede que ambos tengan que reconsiderar sus proyectos de vida personal y en común antes de que sea demasiado tarde.