razones-para-llevar-a-tu-mascota-al-veterinario

Llevar a tu mascota al veterinario parece estar siempre al final de la lista de prioridades. No es hasta que el perro decide dejar de comer o el gato tiene una mala caída que decidimos echarlo en la jaula y llevarlo de emergencia, para entonces tener que lidiar con gastos médicos astronómicos que destruyen tus nervios mientras vacían tu cuenta de ahorros.

No es que no quieras lo mejor para tu mascota. De seguro le compras el alimento de mejor calidad, lo bañas a menudo y siempre tiene el juguete de moda. Pero el llevarlo anualmente a su chequeo no nos parece importante, cuando es vital. Nuestras mascotas, especialmente los gatos, son expertas escondiendo dolores; pueden pasar meses sufriendo alguna molestia y simplemente deciden “esto es lo que hay y tengo que bregar con eso”, adaptándose a vivir con el dolor y seguir adelante. Noble cualidad que deberíamos aprender de ellos, pero en este caso el resultado puede ser fatal. Una molestia al caminar quizás es señal del comienzo de artritis, dejar de comer comida seca puede indicar infección en su boca que de no ser tratada pasa al resto de su cuerpo. Cuando cambian su rutina, te están dejando saber que algo no está bien en su sistema. Están pidiendo ayuda.

La mayoría de estas situaciones se pueden evitar llevando a tu mascota a su chequeo anual. El médico hará un examen de hocico a rabo, verificando sus dientes, ojos, orejas, huesos, flexibilidad, hasta calidad del pelo (un pelaje sin brillo es síntoma de deshidratación o falta de vitaminas esenciales). Te hará preguntas pertinentes sobre su dieta, rutina de ejercicios o cambios en el ambiente; todos estos detalles ayudan a determinar el diagnóstico final.

El tener sus vacunas al día también le permite disfrutar de una existencia saludable. Aunque la práctica de inyectarles refuerzos anuales ha dejado de ser la indicada, dependiendo de su estilo de vida – como por ejemplo, si tienes múltiples mascotas o trabajas con animales con alto riesgo de enfermedades contagiosas – reforzarlos con más frecuencia les puede salvar la vida.

Entendemos que las visitas al veterinario puedes ser costosas, pero son parte de la responsabilidad que adquiriste al adoptarlo. No es solamente mimarlo y tomarle fotos, tienes que asegurarte de que se vea lindo por dentro y por fuera. No lo mires como un dolor de cabeza, el chequeo siempre sale más barato que salir corriendo de emergencia para recibir un diagnóstico nefasto o peor aún, perder a tu mascota. Todo a tiempo tiene solución.