Si una persona te ama, hará CUALQUIER cosa por estar contigo. Eso es lo más importante que aprendí de mi relación a distancia. Sin duda, no van a ser la típica pareja que se ve después de trabajar o comparten las idas al gimnasio. Pero, ¿quién dice que eso sea malo?

Estar lejos de las personas que amas es muy difícil. No es lo mismo compartir anécdotas o consolar a alguien por teléfono o Skype, que hacerlo personalmente. Sin embargo, los especialistas en citas descubrieron que no hay una diferencia significativa entre la felicidad de una pareja que vive cerca y las que pertenecen a ciudades distintas. ¡Descubre cuál es la razón!

Cuando ves a tu novio o novia muy seguido, das algunos sentimientos por sentado. En cambio, si lo tienes más lejos, te esfuerzas más por demostrar el amor a la distancia con gestos, cartas, flores y más. Por eso, cada encuentro se vuelve una luna de miel. ¡Nunca faltan los mimos y el romanticismo!

Este estudio sobre parejas reveló que las relaciones románticas a distancia son de igual o mayor confianza y satisfacción que las geográficamente cercanas. Las parejas alejadas se vuelven más fuertes y crean lazos sinceros y perdurables. Un dato para tener en cuenta: el 10% de los matrimonios actuales comenzó como un noviazgo a distancia.

Está comprobado que las relaciones a distancia son más estables y hay menos idealización de la pareja. Sólo nosotras sabemos qué duro es extrañar pero también conocemos la felicidad inmensa que genera un reencuentro. Sabemos cuándo y por qué nos hace falta nuestro compañero o compañera, ¡y eso también es saber valorar al otro!

Como en todo, hay pros y contras en una relación a distancia. Pero, la clave es una sola: el amor. Si existe un cariño auténtico, podrán superar todas las barreras. Por otro lado, ¿quién tiene tantas vacaciones como tú? Sumarás millas y tendrás tiempo para leer tus libros favoritos en los viajes. ¡Aprovéchalo!