Conocido como uno de los restaurantes de mariscos más influyentes de América, Le Bernardin guarda una hermosa historia, que remonta hacia la hermosa capital de Francia, París. Allí, Gilbert y Maguy Le Coze, un joven matrimonio amante del buen comer, decidió en 1986 trasladarse a Nueva York para abrir un establecimiento especializado en pescados y mariscos de todo el mundo, al que bautizaron como Le Bernardin.

Con el tiempo, el lugar fue tomando relevancia, tanto a nivel nacional como internacional. Pero, cuando en 1994 Gilbert Le Coze falleció repentinamente, Eric Ripert, un joven chef recientemente contratado, tomó su lugar y en tan solo doce meses logró posicionar al restaurante como uno de los mejores del mundo, convirtiéndose en 1996 en copropietario.

Y es que la cocina de Ripert parte de una increíble habilidad para seleccionar mariscos y pescados de todo el mundo. El menú incluye desde salmón escocés hasta lubina negra, pasando por el restringido Kindai Maguro, un atún rojo japonés de escasa producción. Eso si, el chef mantiene la política de no utilizar especies que estén en peligro de extinción.

Pero su especialización en pescados no es todo. En Le Bernardin hay una excelente oferta de carnes, como los exquisitos cortes de buey de Kobe.

La pastelería está a cargo del chef Michael Laiskonis y el postre más solicitado es el chocolate espolvoreado con sal marina y aceite de oliva extra virgen.

La decoración de Le Bernardin es de estilo sobrio, refinado y con toques clásicos. Todas sus paredes están revestidas en madera, hay llamativos arreglos florales distribuidos por el lugar y el suelo alfombrado le da el toque cálido y acogedor.

Así, Le Bernardin logra generar un espacio de glamour y tranquilidad en pleno centro neoyorquino.