Mauro Colagreco es un chef argentino nacido en la ciudad de La Plata. Tiene dos estrellas Michelin, logrando sorprender en el primer mundo de la gastronomía. Sin embargo, tanto en su país como en Latinoamérica, muy pocos conocen quién es.

Mucho tiempo ha pasado desde sus comienzos en La Plata, los cursos con Beatriz Chomnalez y su paso por el Colegio de Cocineros Gato Dumas. Y también de aquellos pasos iniciales en Francia, donde la falta de recursos lo obligó a realizar grandes sacrificios junto a su esposa. Hoy, Colagreco es propietario del restaurante Mirazur, uno de los cincuenta mejores del mundo y una de los diez mejores de Francia.

Ubicado en Menton, una pequeña localidad a tan solo 15 kilómetro de Mónaco, en la costa Azul francesa, Mirazur tiene un estilo culinario propio del país pero con toques personales del chef. Así, una de las grandes características es la innovación en los platos y la mezcla de sabores típicos locales, lo que permite ofrecer nuevas experiencias que no se encuentran en ningún otro lugar.

Pero eso no es todo. El restaurante cuenta con un equipo bien cosmopolita, y el chef sabe cómo aprovecharlo. Muchos de los platillos combinan el sabor de diferentes regiones del mundo, incluyendo ingredientes de toda Latinoamérica. Además, Colagreco ha tomado la premisa vegetable-friendly, muy difundida en Francia. Y de hecho, Mirazur se ha convertido en uno de los lugares más alagados gracia a la variedad de vegetales que ofrece, provenientes de la huerta del chef.

Algunos de los mejores platos son el camarón rojo envuelto en frescas cintas de espárragos y flores silvestres de ajo; el carpacho de hongos con quínoa, huevas de caracol y rúcula; los calabacines del jardín con caldo de verduras asadas; y el esperma de atún con copos de remolacha.

En Argentina, Colagreco asesora al Alvear Hotel en el área de eventos y es padrino del restaurante Unik.