Mar, montaña, ríos y lagunas se unieron para crear una geografía variada y hermosa en la que se asentó una urbe que desde el siglo XVI no ha parado de crecer. Hoy es una de las ciudades más hermosas y uno de los destinos más visitados en América: Río de Janeiro, en Brasil.

Aquí se combinan la sorprendente naturaleza con una urbanística única, y por supuesto, la alegría de todos sus habitantes, que vienen a darle el toque especial a la ciudad.

Una de las principales imágenes de Río de Janeiro es el famoso Cristo Redentor, ubicado en la Colina de Corcovado y desde donde se puede contemplar una vista panorámica de toda la ciudad. Para llegar hasta allí, se puede tomar un tranvía desde la base del monte. El impactante monumento, parece estar supervisando desde las alturas todos los movimientos de la ciudad.

Otro gran atractivo es el Pão de Açúcar, otra colina a la que se sube en teleférico. Desde aquí también se puede apreciar un hermoso paisaje, por lo que los visitantes disfrutan de agotar la memoria de su cámara de fotos, capturando las mejores imágenes.

En cuanto a playas, las mejores se encuentran al sur de la ciudad. Copacabana e Ipanema son las más famosas a nivel internacional. La primera tiene cuatro kilómetro de extensión y está rodeada de hoteles y restaurantes. Es una de las zonas turísticas más concurridas. La segunda es una playa más exclusiva, que atrae personas con mayor nivel adquisitivo. En sus alrededores, la oferta de servicios es la más top de Río de Janeiro.

Pero si de verdaderos atractivos hablamos, Río es mundialmente conocida por su impresionante carnaval, que se celebra todos los años en el mes de febrero. Las calles se llenan de alegría, samba y color, donde se mezcla el festejo de los pobladores y los turistas en un evento inolvidable para cualquiera.

Por todo esto y por mucho más, Río de Janeiro es un destino imperdible para cualquier viajero.