RECETA

Estos rollitos de filo y chorizo son una muestra más de las opciones que nos puede dar la masa filo en la cocina. Son ideales para una reunión informal o una fiesta. Están estupendos templados, pero fríos siguen estando fantásticos, pues la masa filo se conserva muy crujiente durante horas.

¿Qué se necesita? 1 cebolla pequeña, 1 zanahoria, 600 gramos de chorizo fresco, una lata de pimiento morrón, 1 cucharadita de pimentón, 2 dientes de ajo, 1 guindilla, 2 cucharadas de pan rallado, unas hojas de perejil, un paquete de masa filo, aceite de oliva y semillas de sésamo

¿Cómo se preparan? Precalentamos el horno a 180º. Rallamos la cebolla y cortamos la zanahoria en daditos y sofreimos ambas cosas en una sartén con un poco de aceite hasta que la cebolla empiece a dorarse. Ponemos en el vaso de la batidora la carne del chorizo sin la piel, el pimiento, el pimentón, los dientes de ajo, la guindilla sin las semillas y la mezcla de cebolla y zanahoria. Trituramos hasta tener una pasta no muy fina.

Ponemos una hoja de masa sobre la mesa y la pintamos con aceite con ayuda de una brocha, ponemos encima otra hoja y pintamos, repetimos esta operación hasta tener cuatro hojas. Repartimos un tercio del relleno haciendo una tira paralela al lado largo más cercano a nosotros. Enrollamos a partir del lado del relleno y cortamos el rollo en cuatro partes.

Repetimos esta operación con el resto de las láminas de filo y el resto del relleno. Ponemos los rollitos en una placa de horno y los pintamos con un poco de aceite, repartimos unas semillas de sésamo por encima. Horneamos durante unos 30 minutos, hasta que los rollitos están bien dorados.