Ser la hermana del medio tiene sus cosas negativas, pero también muchísimas positivas. Es verdad, a veces te jugará en contra y desearás ser la mayor o la menor, pero en otras ocasiones adorarás no ser el centro de atención. ¿Te ha sucedido? ¡Entonces entenderás a la perfección estas 5 situaciones!

Eres completa

Sentiste lo qué es ser un hermano menor, pero ahora también qué es ser el hermano mayor. ¡Claro que sí, solo tú lo has experimentado! Y eso te hace ÚNICA.

No eres el centro de atención

¡Y eso muchas veces jugó a tu favor! Puedes hacer lo que quieras sin que tu mamá esté todo el día con los ojos puestos en ti.

No eres la favorita

Los papás no tienen favoritos, según ellos. Pero como hermanos sabemos, o sentimos, que sí, que ellos tienen sus favoritos. Y aunque ellos nos adoran… nuestros papás no puede separarse del hermano más pequeño y nuestra mamá está completamente orgullosa del hermano mayor.

Has sorprendido positivamente a tus papás

Tu hermano mayor se ha mandado varias macanas, pero… tú has aprendido de ellas y haces completamente lo contrario y tus padres se sorprenden por lo bueno y poco travieso que eres (si supieran que aprendiste de tu hermano mayor).

Recibiste y donaste ropa

Si tienes una hermana mayor, seguramente sean contadas las veces en las que te han regalado prendas nuevas, casi siempre es herencia. Pero recibir ropa te encanta, y también donar. Porque a tu hermana pequeña también le tocó el turno de heredar y a ti te llegó el momento de donar.

¿Te han sucedido estas cosas siendo la hermana del medio? ¡Seguramente sí!, y hay muchísimas más situaciones que nos han sucedido. Pero estas cinco, ¡nos han pasado más de una vez!