LAPIZ

Si hay algo que nos molesta, es ese momento en el que el lápiz queda chiquitito y ya casi no lo podemos usar para escribir. Pero un estudio francés ha creado la solución y le dio una segunda vida al lápiz.

Se trata del Spincil, un lápiz común que en el extremo opuesto a la punta tiene un trompo para hacer nuestra tarea de escribir mucho más divertida. A medida que le sacamos más y más punta, el juguete funciona mejor y cuando queda bien chiquito no tenemos que tirarlo a la basura… ¡nos ponemos a jugar!

Aunque solo se vende en algunas tiendas francesas, esperamos que pronto lo publiquen en internet y podamos conseguirlo desde cualquier parte del mundo. Mientras esperamos, ¡cuéntanos qué te parece esta idea!