MERCADO

Que exista un local con dos funciones a la vez no es una novedad. Hay muchos sitios que son cafetería y tienda o incluso lavanderías que tienen un pequeño bar. Lo que sí es original es que la decoración del local cambie según la función.

Es el caso de Super Mari en Viena, que es un mercado algunas horas y una cafetería en otras. Y la decoración cambia casi sin esfuerzo para cada ocasión.

Una serie de paneles deslizantes permiten ocultar todas las cosas que hay en las estanterías colocadas entre los azulejos. Además de lo original del estilo decorativo en sí, lo práctico es esconder todas las cosas a la venta e incluso hay una funda a juego para camuflar la máquina de café.

Los azulejos blancos con las juntas en negro se han convertido en este caso en imagen de marca hasta el punto de que las bolsas de papel se han hecho con el mismo dibujo. Durante buena parte del día esos azulejos se llenan de color con todos los productos que se venden en la tienda, pero hacia última hora todo está oculto, cuando la tienda se convierte en bar y es en ese momento que recuerda en cierto modo a una tienda antigua o una carnicería de estilo retro.

El diseño es de Lukas Galehr del estudio de arquitectura MadameMohr. Ingenioso ¿no?