Creado por los pobladores prehispánicos de las tierras mexicanas, el tamal es un plato propio de nuestro continente, pues desde el cono sur hasta el límite con Estados Unidos se cocinan diferentes versiones de esta deliciosa comida.

Su preparación original se basa en la harina de maíz, producto que la cultura maya fue transportando a medida que avanzaba el imperio. Pero más allá de las variantes, lo característico de este plato es que los ingredientes se cocinan al vapor envueltos en hojas de mazorca. También se pueden utilizar hojas de plátano.

Se cree que en toda América existen entre quinientos y cinco mil tipos de tamales. La diferencia más marcada es entre los dulces y los salados, pero los rellenos también sellan una gran distinción. Algunos solo llevan masa condimentada con especias, azúcar, salsas o sal, mientras que otros se preparan con carnes, frutas y verduras y la masa solo va alrededor. Por último, existen aquellos que directamente no tienen la masa característica, pero que también se conocen como tamales.

Vivas donde vivas anímate a degustar este delicioso plato autóctono de nuestras tierras americanas.