MODA

Para la moda de la Primavera/Verano 2014, los colores pastel fueron los elegidos de los grandes diseñadores. En todas sus colecciones los tonos suaves dijeron presente: rosa durazno, blanco tiza, naranja salmón. Y entre ellos, sin dudas, el gran hallazgo de esta temporada es el verde menta, un matiz enigmático y sugerente como pocos.

Por eso no puede faltar en tus outfits de los próximos meses. Además de ser fresco, delicado y sumamente combinable, su gran ventaja es que le agrega un brillo extra a la piel.

También puedes usarlo sin miedo en tu make up: sombras para párpados, esmaltes de uñas, adornos para el cabello, chales y bijou. Con este color, tu piel siempre lucirá radiante.

Cuestión de intensidad

Como dijimos, el verde menta nos queda bien a todas. Pero, para no equivocarnos tenemos que tener en cuenta que la intensidad del color sea la mejor para nuestra tez. Especialmente si lo vamos a usar cerca del rostro.

Si tu tipología de piel está dentro del rango de las que se consideran frías, es decir, que tienes un aire rosado en las mejillas y piel más bien traslúcida, te conviene elegir gradaciones de verde menta bien definidas y densas. En cambio, si tu aspecto se ubica dentro del grupo de pieles cálidas, es decir trigueña, tirando a mate, puedes optar por los verdes más claros y difuminados para ganar luminosidad.

Mejores aliados

El verde menta junto con el blanco resulta una combinación explosiva. Es pura luz. Con el nude -otro de los elegidos del verano- queda divino, especialmente en el calzado.  Además, es un tono delicado que resulta ideal para la noche como opción para salir del clásico negro. Resulta genial en vestidos de fiesta, telas de texturas livianas, zapatos o en un blazer que te sirva para terminar de componer el total look.

No te olvides, si quieres destacarte… ¡anímate a lucir el verde menta!