FAMILIA

Los niños suelen ser desordenados, ¡y los mayores creadores de caos en el hogar! Por tu bien y por el suyo, cuanto antes les enseñes hábitos de organización todos saldrán ganando. Revisa estos tips para enseñarles a los niños a ser organizados, que estamos seguras te servirán de inspiración para desarrollar otros más creativos aún.

Enséñales a ser compradores inteligentes

Es increíble cómo los comerciales de televisión atrapan a nuestros pequeños. ¡Incluso con productos que ni siquiera necesitan! Así que empieza por enseñarles a no ser acumuladores ni compradores compulsivos, mostrándoles cómo los comerciales suelen manipularnos y que no todo lo que brilla es oro.

Muéstrales cómo ordenar

Para ellos será más fácil aprender a ser ordenados si ven que tú eres ordenada. Muéstrales cómo ordenas tu ropa y tus zapatos por tipo o por color, y cómo clasificas y ordenas los utensilios de cocina, los artículos de limpieza, etc.

Diles que cada cosa tiene un “hogar”

Con los niños, especialmente los pequeños, a veces decir que cada cosa tiene su lugar y que tienen que volver a ponerla allí una vez que terminen de usarla, simplemente no funciona. Prueba este truco: dile que cada cosa tiene un “hogar”, una casa, y que tal como a él le gusta vivir en su casa, a las cosas les gusta ir a casa cuando terminan de jugar. ¡Verás cómo funcionará!

Aplica la regla “si uno entra, uno sale”

La regla “si uno entra, uno sale” significa que, si reciben un juguete nuevo, deben donar o deshacerse de uno que no usen. Lo mismo con la ropa. De esta manera no solo les estarás enseñando buenos hábitos organizativos, sino que además les enseñarás a ser caritativos.

Organiza sus cosas de acuerdo al abecedario

Utiliza el abecedario para organizar sus cosas, y diles que la A es para aquellos juguetes o ropa que utilizan todo el tiempo, B es para lo que usan a menudo, C es para lo que usan de forma ocasional (como el paraguas o las botas de lluvia), y D es para lo que ya no usan (la D de “Donar”). Luego coloca una pegatina con la letra que les recuerde dónde va cada cosa.

Pon límites a la acumulación

No solo los adultos tendemos a acumular cosas, sino que a los niños también les cuesta deshacerse de juguetes y ropa, aunque ya no los usen. Una forma sencilla de poner límites a la acumulación sin presionarlos demasiado es, por ejemplo, utilizando un cajón plástico para los juguetes, y decirles que podrán conservar todos los juguetes que quepan allí. Lo que no entre, será donado, pero pueden escoger qué se queda y qué se va.

Aplicar estos sencillos tips para enseñarles a tus hijos a ser organizados hará de la tarea casi un juego, ¡para ambos!