rubor
El rubor es una parte esencial de tu maquillaje diario. Sigue los consejos a continuación y elige el rubor ideal para tu rostro.

Si eres rubia y tu piel es rosada: utiliza tonos dentro del rosa. Para crear un efecto más intenso, puedes probar un rosa más oscuro.

Si eres castaña: busca un rubor de color melocotón, más anaranjado. Si quieres crear un efecto dual, puedes combinarlo con una tonalidad rosada.

Si eres morena: tu rubor debe estar dentro de los tonos tierra. Un gran acierto es el marrón cammel combinado con marrones más intensos.

Si tienes la piel grasa: el indicado es rubor en polvo, porque matiza el brillo de tu rostro. Puedes utilizar una esponja para aplicarlo con más exactitud.

Si tienes una piel mixta: intenta conseguir rubor en gel o en mousse. De efecto duradero, te permitirá pasar todo el día maquillada y prolija.

Si tienes la piel seca: utiliza rubor en crema. Dichos rubores vienen con hidratante incluido y te ayudarán a tener una piel más esponjosa.

La mejor manera de aplicar el rubor es desde abajo del pómulo hacia arriba, en dirección a la línea donde comienza tu cabello. Para comenzar a maquillarte con rubor, sonríe y comienza a pasarlo sobre el punto más sobresaliente del pómulo con movimientos rotativos. Recuerda que debes conseguir un pincel de tamaño acorde a tu rostro: esto te permitirá manipularlo mejor. Un buen corte de pincel es aquel que tiene punta redondeada.