HUEVO

Hoy les proponemos tres recetas con huevo, uno de los productos más amados y más odiados por la gente, pero muy versátil para usar en diferentes preparaciones. Elige cuál te gusta más y ponlas en práctica. Te aseguramos que no fallarán. ¡Toma nota!

Huevos revueltos sobre bruschettas, ideales para un desayuno potente

Ingredientes: cuatro huevos, 100 centímetros cúbicos de leche, 20 gramos de manteca, cuatro tostadas de pan blanco, cuatro cucharaditas de queso crema, ciboulette picada,
sal y pimienta.

Preparación: Batir apenas los huevos con la crema, sal y pimienta. Poner una sartén a fuego, colocar la manteca y agregar la mezcla. Cocinar a fuego medio, removiendo constantemente con cuchara de madera, para que los huevos se liguen pero no de modo uniforme. Cuando estén casi listos apagar el fuego, tapar la sartén y dejarlos reposar dos minutos. Servirlos sobre tostadas de pan francés o de campo, con un copetito de queso crema y espolvoreados con la ciboulette.

Huevos mollets sobre tartines de cebolla, perfectos para un almuerzo gourmet

Ingredientes: tres cebollas, 100 centímetros cúbicos de aceite vegetal, 150 centímetros cúbicos de crema de leche, algunas ramas de tomillo, 350 gramos de masa de hojaldre, cuatro huevos, sal y pimienta a gusto.

Preparación: Cortar las cebollas en pluma y rehogarlas en aceite caliente a fuego mínimo por 45 minutos, removiendo cada tanto. Luego, incorporar la crema; las hojas de tomillo picadas; y dejar que todo hierva por unos 15 minutos. Salpimentar y reservar. Estirar la masa de hojaldre y forrar con ella cuatro moldes individuales de 10 centímetros de diámetro; pinchar con un tenedor las bases; volcar la preparación de cebollas; y llevar a horno moderado por 30 minutos o hasta que la masa se note cocida. Hacer los huevos mollets poniéndolos en un bol profundo y volcándoles agua hirviendo por encima; esperar cinco minutos y romperlos sobre las tartas. Adornar con tomillo y servir.

Café con yema de huevo, solo para atrevidos

Ingredientes: una yema de huevo, una cucharada de azúcar y una medida de café.

Preparación: Batir en un bol la yema con el azúcar, hasta que la preparación blanquee. Pasarla a la taza donde se servirá y, sin dejar de batir, volcarle el café bien caliente. Revolviendo siempre, se obtiene la espuma y se evita cocinar la yema. ¡Acompáñalo con un delicioso bombón de chocolate!