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Nadie está a salvo de volver con un ex por segunda, e incluso tercera vez. O quizás deberíamos enfocarlo desde una perspectiva más positiva y tomarlo como una nueva oportunidad, dependiendo de las causas por las que rompieron en el pasado, algo que analizamos más en profundidad en este artículo que te vendrá bien leer si has vuelto con tu ex novio y no sabes si es bueno o malo.

Aquello que nunca hicieron

Tras un mes de ruptura, uno de los dos decide enviarle un mensaje a su ex, en principio con la “inocente” excusa de saber cómo está porque quedaron como amigos.

Él te dice de verse y aunque tú no aceptas en un principio sabes que lo estás deseando. Llantos o risas, una cena, quizás algo de alcohol y ahí lo tienes: has vuelto con tu ex, aunque no quieras admitirlo oficialmente.

Esta situación suele provocar numerosas dudas a pesar de una felicidad interna que, incluso, te da vergüenza o culpabilidad, como un borrón de nuestros avances durante estas últimas semanas. Sin embargo, sólo necesitarás dos cosas para determinar si volver o no es viable: las causas por las que terminaron y la motivación de cada uno para solventar los problemas que provocaron la ruptura.

Si fue porque…

En el mundo existen varias causas de ruptura: las circunstancias (relación a distancia, problemas económicos, presión familiar), el desamor, o la incompatibilidad de caracteres (individuos que buscan cosas diferentes, tienen modos distintos de afrontar ciertas situaciones o, incluso, que uno de ellos sea realmente tóxico para la otra persona).

Si tu situación es la primera -las circunstancias- ¡adelante! Seguro que esas circunstancias tienen solución siempre que aún quede amor, de hecho afrontarlas se convertirá en una prueba que reforzará el vínculo, ahuyentando el miedo o cansancio que les hizo tirar la toalla.

En el caso de buscar el amor de nuevo, posiblemente la rutina y la inconformidad te llevaron a pensar que ya no lo amabas pero, sin embargo, durante este mes de ruptura has llegado a la conclusión de que realmente querías estar con él. En ese aspecto, la felicidad puede estar (casi) asegurada también.

En el caso de que los dos rompieron porque ninguno estaba enamorado del otro, será más difícil, aunque esta causa sea la más controlable durante un primer encuentro en el que ambos intuirán si realmente merece la pena retomar la relación.

Sin embargo, si te acercas peligrosamente a la tercera causa como motivo de ruptura, la incompatibilidad, en ella encontrarás un campo de minas en el que no querrías adentrarte si no fuera por tu dependencia irracional o un amor ciego que aún no admites. Si esa persona es tóxica para ti, ve olvidándote de volver con ella, pues si una vez te fue infiel, tenía ataques de celos y las conductas posesivas estaban a la orden del día, todo eso va a continuar aún; nadie cambia en un mes.

En cuanto a una incompatibilidad más suave, véase modos diferentes de afrontar los problemas o un vínculo pasivo-agresivo, el volver juntos se convierte en un experimento no del todo descartable pero igualmente arriesgado.

Saber si es bueno o no volver con tu ex depende de los motivos de la ruptura y de la necesaria comunicación para enfrentarse a los problemas que los llevaron a separarse. La mejor solución será enfrentarse a la situación, ser sincera (ya sabes cuáles son las consecuencias del miedo o el orgullo) y, ante todo, hablar mucho. Que la comunicación y la intuición te permitan abrazar el mejor destino para ambos, sea juntos o por separado.