RESTAURANTE THE FRENCH LAUNDRY

The French Laundry se ubica en el pequeño pueblo de Yountville, en el corazón de Napa Valley (California). El restaurante ocupa una encantadora casa de piedra construida en 1900 por un cantero de origen escocés. En un principio se utilizó como salón del pueblo para después convertirse en residencia y, durante los años 20, en una lavandería de vapor francesa.

Desde 1994 es el lugar donde el chef Thomas Keller desarrolla su trabajo, basado en “el compromiso de crear una cocina clásica francesa con los ingredientes de mayor calidad”. Con este discurso, el bueno de Keller logró ser el primer norteamericano en conseguir los tres macarrones de la Michelin y desde hace varios años se sitúa en lo más alto de las listas locales y mundiales.

En The French Laundry todo es perfecto. El servicio roza la excelencia: el recibimiento, el trato, la sala, los vinos. En cuanto a la cocina, las ejecuciones son académicas, las cocciones milimétricas, los sabores nítidos y las elaboraciones técnicamente impecables.

Aunque la inspiración es reconocidamente francesa, cada plato tiene un guiño que revela la identidad norteamericana. La oferta de la carta consiste solamente en dos opciones de menú degustación. Uno de los recorridos es totalmente vegetariano.

El Caviar real Ossetra es un plato extraordinario, elegante y ligero. También la Velouté de espárragos blancos, abanderado de una delicadeza extrema. El Erizo de Hokkaido con sake granizado descubre una combinación de materias primas limpia y brillante. La Ensalada de palmitos sorprende con un contrapunto de notas picantes y dulces. Excelentes las suculentas Tripas de cerdo de la granja Salmon Creek y las sublimes Mollejas de ternera asadas, perfectamente selladas, que explotan en boca.

Tal vez sea con los postres donde el guión combina con mayor acierto los esterotipos yankees -Flotante de rootbeer- con los franceses –Mousse de chocolate blanco e Isla flotante-. Al igual que en que en estos últimos, el cuidado de la panadería y la pastelería es óptimo, al más puro estilo galo.

RESTAURANTES HOF VAN CLEVE

En la ciudad de Kruishoutem, en Bélgica, se ubica el exitoso restaurante Hof Van Cleve. Su chef, Peter Goossens, es el más célebre cocinero belga. Con una impronta perfeccionista, Goossens es un fiel seguidor de la típica cocina francesa.

Sabores refinados y armónicos se conjugan es sus platos para complacer a los clientes. El comensal no puede sino reconocer la profesionalidad del chef, su inmensa capacidad organizativa y su creatividad.

La carta cambia con frecuencia y está muy sujeta a la estacionalidad y la fertilidad mental del chef. Los platos estrellas son: Jets d´houblon, los brotes de soja servidos con carne o pescado; las vieiras frias y calientes con foie gras, trufas y salsa de crustáceos; la cigala reforzada por la presencia de anguila ahumada, bocado de la reina (sot l´y-laisse), berenjena y curry; y el lomo de rodaballo de cuatro o cinco kilos que se alza sobre un lecho de espinacas.

Los postres constatan la sapiencia y constancia del patrón. Dos muestras de su refinamiento y equilibrio las tenemos en la naranja con platano, té, coco y marshmallow y en la fruta de la pasión con chocolate amargo, limón verde, jemgibre y piña.

Por lo demás, el surtido de quesos es memorable, la bodega ofrece cuanto se pueda desear y el servicio ralla en la perfección. En fin, un restaurante en consonancia con el modelo Michelín.

RESTAURANTE QUIQUE DACOSTA

Quique Dacosta Restaurante se abrió en 1981 con el nombre de elPoblet, mismo nombre de la urbanización donde se ubica, en Valencia, España. Nada hubiera presagiado por entonces que ese lugar de comida castellana, se convertiría en uno de los referentes de la gastronomía mundial veinte años después. El chef Quique Dacosta llegó al lugar en septiembre del 1989. Pasó por todas las partidas antes de quedarse con la dirección de la cocina. Diez años después era propietario del restaurante.

Ecosistema Culinario son las palabras que definen a Quique Dacosta Restaurante.

Cocina de Vanguardia española, de productos de la mejor calidad propios del lugar son las principales características de Quique Dacosta. La perspectiva del chef, manera de entender, visionar y expresar la gastronomía  hace de la misma un evolución y revolución constante.

Dénia, el poblado donde se sitúa el restaurante, se encuentra al borde del Mar Mediterráneo con sus especies marinas y su cultura. Le da sombra y cobijo el Montgó, parque natural de Dénia. Los cítricos, los vegetales, los pescados,  las setas y trufas son algunos de los productos protagonistas en los platos de Quique Dacosta.

El menú, como no podía ser de otra forma, está empapado del sabor mediterráneo y cada plato brinda una mezcla de sorpresa, magia y sabor única.

Un sitio para darse un capricho

RESTAURANTE WAKU GHIN

El restaurante Waku Ghin ofrece un servicio en el que los comensales circulan por diversos ambientes durante la degustación de los platos. El menú está a cargo del chef japonés Tetsuya Wakuda, que hizo carrera en Australia donde es considerado por muchos el mejor chef australiano. Sus influencias provienen de la gastronomía europea y china, y la fusión se nota en sus platos.

La cena se sirve en formato de degustación de 10 platos, con una capacidad máxima para 25 personas. Todas las noches hay dos únicos turnos para comer: uno a las 18 y otro a las 20:30. A pesar del número reducido de asientos el restaurante es bastante amplio con cerca de 170 metros cuadrados en varios ambientes.

Está localizado en el edificio del Marina Bay Sands Casino en su segundo piso, en Singapur. Se puede llegar a él también por el ascensor que hay junto al Restaurant Concierge en el sótanode The Shoppes at Marina Bay Sands.

MOMOFUKU SSÄM BAR EN NUEVA YORK

East Village, Nueva York. Allí se encuentra el restaurante Momofuku Ssäm Bar, dirigido por el chef coreano David Chang, unos de los mejores cocineros de los EE.UU.

Con tan solo 31 años, afamado por el New York Times como un extraordinario cocinero con una fusión de sabores asiáticos, Chang tiene varios restaurantes alrededor del mundo. Pero Momofuku Ssäm Bar es el más exitoso.

En él, se ofrecen platos de alta calidad, inspirados en la cocina asiática. El chef, utiliza una gran variedad de ingredientes en sus comidas, como kimchi coreano, col fermentada picante, aceite de oliva espalik y caldo de atún japonés. Sus influencias provienen de la cocina japonesa y francesa. La carne más privilegiada del menú es el cerdo y Chang se confiesa amante de este animal y de todas sus partes.

Algunos de los mejores platos son el Steamed Pork Buns, unos esponjosos bollitos rellenos de cerdo, pepino y cebolletas; el Pulled Duck Buns, similar al anterior pero relleno de pato, maíz, encurtidos y jalapeños; el Rotisserie Duck Over Rice, un pato rostizado servido sobre arroz; y las Spicy Fingerling Potatoes, papas picantes.

El restaurante tiene un aspecto de bar y los comensales pueden optar por comer en la barra o compartir una mesa con otros visitantes. La cocina se encuentra a la vista, lo cual le da un atractivo especial al lugar.

RESTAURANTE ASTRID Y GASTÓN

Astrid y Gastón es hoy el restaurante latinoamericano más conocido. Ubicado en Lima, la capital de Perú, hace dos años consecutivos que este emporio gastronómico entró a la lista de los 50 mejores restaurantes del mundo y promete seguir estando.

Gastón Acurio y su mujer, Astrid Gutsche, se conocieron cuando estudiaban en la escuela Le Cordon Bleu de París. Ella es alemana y él peruano. Se enamoraron y él la convenció para instalarse en Lima. Acurio, es uno de los chefs más reconocidos de su país y para sellar su amor con Astrid, decidieron abrir un restaurante que lleve sus nombres. Él se encarga de la cocina y ella de la pastelería.

Astrid y Gastón tiene un concepto que revaloriza la cocina del Perú, pero como todo restaurante moderno, incluye un toque de evolución. Así, los platos de este lugar presentas ingredientes exóticos en recetas tradicionales, o fusionan dos recetas en un mismo plato.

Algunas de las comidas más solicitadas son el Cuy pekines, un plato que tiene como protagonista a un típico roedor andino que se consume en la región de Arequipa;  Tres cebiches, una degustación de tres tipos de cebiches que incluye las delicias de mar que brinda cada estación; Parihuela, pesca del día, crustáceos, mariscos y tubérculos en su jugo, ajíes y hierbas de todo el Perú; El Tunido, lomitos rosados de atún aleta amarilla, espuma de coco, salsa de tamarindo, huacatay y no mai kai de quinua; y Cabrito lechal, pierna de cabrito lechal entera glaseada en su jugo, papitas mortero, cebollitas y jugo de cocción con hierbas.

Además de encontrarse en Perú, Astid y Gastón tiene sucursales en Chile, Colombia, Venezuela, México, España y Argentina.

RESTAURANTE FÄVIKEN MAGASINET

A 750 kilómetros al norte de Estocolmo, en Jämtland, se encuentra Fäviken Magasinet, un restaurante fundado en 2008 por Magnus Nilsson, que en muy poco tiempo ha logrado convertirse en uno de los mejores restaurantes de Suecia y el mundo.

El lugar está ubicado en una finca, rodeado de ocho mil hectáreas de donde se obtienen casi todos los elementos de la despensa, típicos de la región, como hongos, frutos, líquenes, hierbas, verduras, trucha, cordero, cerdo y caza. Nilsson es uno de los chefs más prestigiosos de su país, respaldado por el gran René Redzepi, dueño de Noma, el mejor restaurante del mundo. Sin embargo, no duda un segundo en tomar un canasto y salir a recolectar los productos que le brinda la naturaleza. Su cocina, conocida como retroinnovadora, es una expresión de la calidad regional y una revaloración de lo local, con toda su pureza, frescura y simplicidad.

Fäviken Magasinet es un restaurante diferente, con una filosofía básica basada en la unidad familiar y en granjas de montaña, que generan la base de materia prima con la que a diario se sirven única y exclusivamente doce cubiertos. El lugar tiene más de tres meses de lista de espera para reservar.

Como los productos son frescos, el menú está en permanente cambio. Cuando un ingrediente se acaba, porque de manera natural ha finalizado su ciclo, se sustituye por otro producto igualmente natural y recién salido del entorno más cercano. Así, cada vez que uno visite el restaurante, se le ofrecerá una selección de platos que representan su esencia, su locación geográfica y la temporada correspondiente.

RESTAURANTE SCHLOSS SCHAUENSTEIN

Este restaurant posee 3 estrellas Michelin y su chef y dueño sólo tiene 36 años. ¡Vaya carta de presentación!

Además está ubicado en un castillo del siglo XVII en un cantón suizo que funciona como un pequeño hotel donde el chef Andreas Caminada, recibe a sus huéspedes.

El complejo abre de miércoles a domingo y hay que hacer reservaciones con más de 8 meses de anticipación para poder alojarse o degustar la simple y exquisita comida del Schloss Schauenstein

Lomo de ternera aromatizado al pomelo, vieiras con carpaccio de remolachas a la vinagreta, raviolis con cáscara de limón, pejerrey sobre rollos de pepino o calamar sobre galletas de algas son algunos de los delicados y sabrosos platos que el chef Caminada prepara con placer, manteniendo la integridad de los ingredientes, para que se puedan apreciar sus sabores simples en grandiosas combinaciones.